miércoles, 8 de agosto de 2018

Conferencia sobre "Epistemología de la Desigualdad y Masculinidades"

Roberto Garda
Diplomatura de Acompañantes Comunitarios Contra la Violencia de Género.
Creo que el video puede ser útil para conocer mi crítica al concepto de masculinidades, y para comprender la propuesta que denomino "Epistemología de la desigualdad" que implica tres epistemologías: la de la opresión, la de la diversidad y/o resistencia, y la epistemología de lo nuevo. Pienso que éstas ideas pueden enriquecer teóricamente la intervención con hombres desde una perspectiva de género pero con nuevos aportes surgidos del análisis de las relaciones de poder que he observado en grupos de reflexión. Un enfoque más cercano a la diversidad y la democracia.
Creo que éste video es el primer documento que sintetiza ideas que hasta el momento no he publicado. Digamos, sintetiza como 6 años de reflexiones.

viernes, 22 de junio de 2018

Hacia la incorporación de los hombres en las políticas públicas de prevención de la violencia contra las mujeres y las niñas.

Apoyado por ONU Mujeres y UNFPA
Realizado por Promundo y EME/CulturaSalud 
Patrocinado por MenEngage


En el presente informe no se busca hacer un mapa de todas las intervenciones realizadas en ALC en el campo de la prevención de la VCMN en las que participan hombres. Se trata más bien de hacer una revisión de ese tipo particular de programas para los cuales se ha hecho alguna evaluación de impacto. El objetivo aquí es proporcionar evidencia sobre los esfuerzos encaminados a prevenir y erradicar la VCMN perpetrada por hombres en la región. En particular, se describirán aquellas intervenciones en las que participan hombres y que han sido evaluadas, destacando los avances en esa línea, así como los obstáculos, los aprendizajes y los desafíos. Habida cuenta de la escasez de programas evaluados, y para enriquecer la mirada sobre los resultados de programas preventivos de VCMN que vinculan hombres realizados en la región, se han incluido también experiencias que se consideran prometedoras o innovadoras. Con ello se espera aportar al diseño de políticas y programas más efectivos en materia de prevención de la VCMN en América Latina y el Caribe, de modo que incorporen tanto la participación de los hombres en todos los niveles, como sus respectivas evaluaciones de impacto.

Acceder a la publicación

martes, 1 de agosto de 2017

Un análisis del “enojo” masculino

Por Luis Botello Longgi*


El enojo es una respuesta emocional que social y culturalmente se tolera, alienta y/o espera del varón frente a diversas situaciones en las que se percibe atacado y/o amenazado, o como parte de una supuesta naturaleza masculina. Lo que nos interesa aquí es identificar aspectos de la afectividad vinculados con la construcción de género y que estarían implicados de manera significativa en la generación de escenarios asimétricos de relación.
Partimos de la tesis de que la vida emocional de los varones no está reprimida –visión arraigada en el sentido común–, ya que las emociones no permanecen “contenidas” en espera de salir, como si existieran obstáculos que las trabaran. En cambio, lo que sucede, como lo ha señalado la filósofa Olbeth Hansberg, es que las emociones están ligadas a objetos sociales y mediadas por la normativa social.
La masculinidad conforma la afectividad de manera que el mayor despliegue afectivo de los varones está ligado a objetos públicos de su entorno como el éxito, metas y logros socialmente valorados, como ha escrito Michael Kaufman. En estos espacios la afectividad se pone al servicio de una identidad de género masculina estructurada en torno a un yo exterior, activo, creador de sentidos orientados por el reconocimiento social.
Durante el proceso de interacción social, los varones despliegan lo que denomino discriminaciones emocionales pre-reflexivas, que son maniobras afectivas no intencionales que ligan la afectividad a objetos sociales. Esta ligazón no se produce al azar, está orientada por normativas masculinas. Las discriminaciones emocionales pre-reflexivas son mecanismos de desplazamiento, delegación y subyugación afectiva, que muestran que las emociones, lejos de estar “reprimidas”, se direccionan y delimitan según márgenes permitidos por relaciones de poder establecidas.
En otro nivel, los varones suelen delegar en las mujeres para que ellas sean las responsables de los escenarios afectivos íntimos (por ejemplo, la atención a la vida en pareja). En este escenario la mujer se convierte en “traductora emocional” de las emociones del varón. Cuando un varón no comparte en algún nivel comunicativo sus afectos íntimos se debe a que a través del silencio se evidencia también este tipo de economía afectiva.

continua...........